|
Los toreros
(3-6-2001)
La casa de Misericordia es tozuda
, porfía siempre, tanto en lo positivo como en lo negativo.
El asunto de Vía Digital, al que la Meca ha vendido el
alma y la Feria, retrae a algunos matadores ( a veces no
matadores) a anunciarse en Pamplona.
Falta el atractivo mayor de la temporada : José Tomás.
Las dos partes (empresa y torero) son inflexibles ,(tu no quitas
la tele , yo no toreo y viceversa ) y así no hay acuerdo
al que llegar.
Los Carteles son variados ; Son ecuánimes
con quienes triunfaron el año pasado; son abiertos a toreros
que han despuntado en los últimos meses y por último
son también misericordiosos con algún nieto
ilustrísimo. Agrada ver a Francisco Marco bien colocado
por méritos propios y no por paisanaje. Agrada ver a Jesús
Millán anunciado en la tarde de los cebaítas, por
iguales motivos que agrada ver al Califa.
Mosquea ver que a lo de Jandilla
no se han apuntado las figuras , después del corridón
del año pasado (No me gustaría que se desaprovechasen
tan buenos mimbres).
Tampoco ilusiona demasiado ver anunciados de nuevo a Jesulín
o a Rivera (¿Qué pinta?), y nos mantenemos al quite
con la vuelta de Esplá , que mantiene un divorcio afectivo
con Pamplona.
¿A quien hecho en falta?, a Sebastián
Castella , porque si no se anuncia a los matadores que antes
triunfaron aquí como novilleros : ¿De qué
sirve tomar la alternativa?
Todos lo toreros que vienen dos tardes
se lo han ganado, vuelve Morante a una plaza donde torea relajado
(hay una conexión indemostrable entre la plaza de Pamplona
y la concepción mas sevillana del arte del toreo , la
hubo con Emilio Muñoz y la hay con Morante).
sólo queda que se abra la puerta
del Gas y los toros sean desembarcados. Ya falta menos
|