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Borussio, ¿Por qué te has ido tan pronto?, por Carlo Crosta

Artículo de Carlo Crosta en homenaje a Helmut Breuer

Mönchengladbach es una ciudad de más o menos 200.000 habitantes, situada al oeste del Rin entre Düsseldorf y la frontera de Holanda, en Renania del Norte-Westfalia, Alemania.

En origen el pueblo fue una abadía fundada en el año 974. Fue denominado Gladbach, “arroyo estrecho” que actualmente es subterraneo. La abadía y las aldeas adyacentes llegaron a ser un verdadero pueblo en el siglo XIV.

Helmut Breuer

Helmut Breuer

El nombre original de la ciudad Gladbach, aún hoy a menudo es aplicado al pueblo. Para distinguirse de otro pueblo del mismo nombre (Bergisch Gladbach), se cambió en München-Gladbach en 1888. Pero, ya que este deletreo podría llevar a la falacia, que Gladbach es un barrio de Múnich (München en alemán), el nombre se modificó esta vez en forma definitiva a Mönchen Gladbach en 1950 y Mönchengladbach -todo junto- en 1960.
Mönchengladbach es sede del famoso club de fútbol Borussia Mönchengladbach. Un Club con un notable palmarés: 5 titulos nacionales (69/70 – 70/71 – 74/75 – 75/76 y 76/77) 3 Copas de Alemania (60; 73 y 95) y 2 Copa UEFA (74/75 y 78/79; la del 72/73 la perdió en la final contra el Liverpool).

Borussia también es nombre que viene desde muy lejos. De las cruzadas, cuando el lombardo Giovanni da Rho, subí primero las murallas de Jerusalem. Etimologicamente Borussia (de allí viene la etimologia de Prussia), significa “tierra de campesinos eslavos germanizados, por la aristocracia alemana” ya qe los “borussios” llevaron el cristianesimo entre los eslavos.
Y entre los “borussios” más famosos se cuentan los pilotos de Formula 1 Heinz Harald Frentzen y Nick Heidfeld, el filósofo Hans Jonas que trató sobre todo los problemas sociales y de etica, frente a la avanzada de la tecnologia y Joseph Hubertus Pilates, creador del metodo “Pilates” que llamó Contrology, en relación a la forma de alentar el uso de la mente para controlar los musculos.
No sabia nada de todos esto famosos “borussios”. Internet si sabía.

Lo que yo sabía, porque lo sé, es que se me están amontonando los Sanfermines tristes. Y los de este año seran otra vez muy tristes ya que tendremos que echar de menos otro famoso “borussio”.
Un amigo que nos ha acompañado, año tras año y para muchos años, en unas de las más felices etapas de nuestra vida.
Helmut Breuer fué importante periodista, historico y politologo de su País. Estudió en Colonia, Bonn y Berlin. Pasando por otras revistas, acabó en “Die Welte” (el Mundo en alemán). Herlmut, desde el año 1986, tenía etiqueta de “Landepolitik Erxlärt”. Lo juro, he buscado mucho pero no he conseguido saber lo que quiere decir exactamente. Pienso yo que, en su país, se trate de algo como “super-experto de la politica regional”. Hace dos años y medio se le habia ido su esposa y por eso se marchó de Mönchengladbach a Düsseldorf, ciudad tal vez más consona a su trabajo y sus costumbres de vida. Le gustaba la gente, la charla, la compañia. Se estaba muy a gusto con él.

Vino su segundo “Die Welte”, los Sanfermines por primera vez en el año 1964 (cuatro años antes que servidor) y al regresar escribió, en donde pudo, de la Fiesta que nunca, a partir de entonces, hubiera traicionado.
Helmut Breuer se nos ha ido el verano pasado, a los 68 años, en su Mönchengladbach de los “borussios”, después de los Sanfermines, que por cierto no vió. Se fué y no nos dejó ni el tiempo de decir esta boca es mia. Se fué y punto.
Helmut presenciaba a los Sanfermines con una pandilla de amigos, casi siempre los mismos y, a partir del siete de julio, podias encontrarlo a diario con su catavino en mano, al final de la escalera que sube al apartado. “¿Que tal como estas?” “Bien ¿y tú?” El castellano no lo tenia muy a mano, pero nos entendíamos perfectamente sólo con un abrazo. Por la tarde, Helmut tendia con sus amigos, en la sobrepuerta del tendido dos, una pancarta verde que letreaba en blanco Peña Borussia de Alemania. Los “borussios” se ponían allí. Todos juntos, a ver los toros. No había bulla, gritos, gestos. Solo había un grupo de aficionados sonrientes presenciando lo que nos iba echando la Santa Casa. Un verdadero ejemplo de elegancia taurina. Luego los “borussios” desaparecían. Quizás tenian sus escondites. Sus tascas, sus restaurantes, sus giras y sus manías sanfermineras como todos nosotros. Pero Helmut, que de los “borussios” era el capataz, también armó en San Fermin algunas famosas faenas “borussas”. Un par de ellas las recuerdo con cariñosa añoranza. Como cuando llevó un camión de barricas de cerveza alemana en la Casa de Misericordia o como en el año 1982, en el hotel Avenida, después de la final del mundial de futbol con Italia. Ambas grandes e inolvidables borracheras “Helmutianas”. Y “borussas” por supuesto.

¡Tengo mucha vergüenza! Solo después de la luctuosa noticia de su fallecimiento se me ha antojado averiguar de donde procedía este sanferminero de tamaño natural.
Adiós Helmut. Gran aficionado, Sanferminero de pro y mejor amigo de todos nosotros.
Quedaremos sin tus felicitaciones navideñas, pero nunca jamás sin tu recuerdo en nuestro corazón.

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