Web no oficial de la feria taurina de Pamplona…

San Fermín, ¡esto no es Hawai!

Ignacio Martínez Alfaro

Publicado en Diario de Navarra el 16 julio 2009

SAN Fermín, la Feria del Toro del cincuentenario más una, ha tenido poco toro. El 22 de junio, del noveno año triunfal del siglo XXI, reinando S. M. Internet, nos dimos cita, convocados por apellidos bajo la tablilla, a las 16.00 en la arboleda, sobre el duro adoquín, a recoger los abonos. Ilusión infinita de los pocos taurinos que en Pamplona quedamos, tras salir de nuestra covachuela invernal.
El escenario rememoraba cuando empezó la Feria, allá en el 59. Hicimos cola (recordaba la fila del tallaje de los quintos), para pasar a retratarnos en taquilla, quitándole la goma a la cartera, para soltar el fajo del parné. Igual que los tratantes de “ganao” de las ferias de la cincuentena. La gran novedad era que este año se podía pagar con tarjeta. Menos da una piedra.

Joselillo y Cantinillo (foto: David Artigas para Diario de Navarra)

Joselillo y Cantinillo (foto: David Artigas para Diario de Navarra)

Una duda. En el Centenario ¿Se podrán realizar los tramites on line? ¿Darán el abono en una tarjeta con chip, y se podrá esquivar la reventa, hoy muy alicaída por la crisis?

Vayamos a lo que vieron estos ojos miopes, durante la lidia ordinaria.

Día 7 Yes, Barcina can

Venía Peñajara, pero hubo baile previo y fueron sustituidos por presunta afección hepática (¡Ay la sanidad animal!), y lo que vomitaron por la tronera de chiqueros por arte de birlibirloque resultó ser de Alcurrucén, factoría Lozano, origen Núñez. Mulos mansos, que cantaron pronto la gallina, se autopicaron en chiqueros, se dolieron en banderillas, barbearon en tablas, embistieron con arreones y alguno hasta tiró coces. Otro muermazo. Los toros urdanos eran una birria, solo fachada, por lo que poco más que reseñar, en el día grande del copatrono. Bolívar vino a cobrar y a pegar sablazos, y los pegó; Salvador Cortes cobró y dio lidia astrosa, y un desconocido Miguel Tendero, que sustituía a El Fundi, llegó a jugársela con hambre de contratos. Si en el tercero estuvo con ganas, en el sexto se pego un arrimón, y el morlaco lo prendió malamente “por lo del día de la boda”. Susto gordo. Ya repuesto, recetó un estoconazo hasta los gavilanes, en los rubios. Oreja ganada a ley, con petición mayoritaria e indiscutible, que le debe dar el sitio que dejen los que solo vienen a cobrar.

Lo demás en su sitio, la plaza preciosa, los ánimos expectantes, aunque nos sirvan semejante bodrio ganadero. El Palco de lujo, con la alcaldesa radiante, de blanco y rojo, ya convertida en el enemigo a batir por todos, externos, internos y mediopensionistas. Yolanda, cuentas con mucho apoyo y de muchos. Ánimo. Pitaron los pelmas de siempre, la sombra aplaudió. No hubo insultos, y si una zafia pancarta. Las peñas momificadas, cantaron su vetusto repertorio, La chica ye-ye y El Rey. Lo dicho, un muermazo.

Día 8 Cebadas con gorgojo

Este no es mi Juan, que me lo han “cambiao”. Lamentable juego del encierro de una de las divisas de mi devoción. Excepto el veletico que abrió plaza, que era un dije y un bombón, el lío que deben tener montado con las probetas, generó que nos mandasen una mansada infumable, con un sexto que terminó siendo un cabestro de carretón con mala leche, que tiraba tornillazos a diestro y siniestro, con leña en forma de guadaña por las nubes. Menos mal que tenia un buen torero enfrente, Sergio Aguilar, que había estado variado con “Muchacho” que hizo tercero, al que dio bonitos naturales de cartucho tirando del hocico, y que trasteó aseadamente el buey en que devino “Amado” que hizo sexto, y al que además el palco en una tarde desafortunada, había dejado crudo al cambiar precipitadamente, tras un tercio de varas y una lidia de capea de pueblo. Para olvidar. Vuelta al ruedo justa en el tercero, en el que se pasó de faena. Sergio, emborronó la valiente lidia del sexto, al matar de puñalada trapera en el brazuelo. Imperdonable.

Nuestro paisano, Marco, bailó con la más fea. Siempre le toca la china al pobrete. “Lioso”, que fue segundo, hizo honor a su nombre y sólo estaba a gusto en la querencia y le lió con los terrenos. Cerró su lote “Pensativo”, de preciosa lámina castaña, que además de mansote e imparable, resultó sosainas. Al final con los aceros, Marco, dio un verdadero recital.

“Trianero” fue un toro muy aprovechable y hubiera merecido caer en manos más expertas. Antonio Barrera le enjaretó una faena bastota, abusando del pico y citando al hilo del pitón contrario, con puro ventajismo perfilero. Mató de estocada desprendida y el santo personal pidió la oreja. Fue premio excesivo, y el mocete del chisteron que presidía, el Sr. Alonso, no se apercibió de cómo el peón ralentizaba las mulillas, cayendo en la celada, y cuando sacó el pañuelo, ya se arrastraba al toro camino del desolladero. Hubo que parar y sajar y eso queda feo. Hay que tomar decisiones a tiempo y ser diligente. En el toro de la merienda, Barrera, colocó un estoconazo arriba, ese si merecedor de apéndice. Pero estábamos a la magra.

Día 9 Salió la tonta del bote

“¿Quousque tandem, taurinismo, abutere patientia nostra?” Creíamos haber tocado fondo el siete, pero ¡quia! Nos quedaba por ver el abuso de “los toros artistas”. Que porquería debajo de esa fachada. Bobaliconas, que se tapaban con la leña por arriba, sin fuerzas, claudicantes, a los que hubo de aplicarles un simulacro de suerte de varas. Aparecen las figurillas, y se prostituye la Feria. Lidiando esto, no puede llamarse “del Toro”, porque lo del Ventorrillo no es toro, es una pura filfa, algo perseguible de oficio, un timo, una ofensa a la afición de Pamplona.

El cuarto fue tan inválido, que casi hubo que apuntillarlo en el ruedo. Nos colaron entre pan y pan, una tullida indecorosa. Y ni con eso pueden las figurillas y su circo mediático. Como decía D. Joaquín “Qué quedarán”.

El Cid, acabó inédito al ser cogido en el segundo pase. Quedó la tarde en un mano a mano de ver quien metía más el pico de la muleta, y quien se aliviaba más toreando despegado, y descargando la suerte. Igual daba Castella que Manzanares, tanto monta, monta tanto, hacían lo mismo con cada una de las tontorronas, los molían a mantazos, salvo un par de pases cambiados y uno del desprecio de Castella al 5º, endosándoles espadazos traseros y caídos, al uso de la tauromaquia moderna, si bien a este 5º le atizó previamente un metisaca en los infiernos, y el Palco le tuvo que mandar “dos recaos” por pelma. El santo personal aunque le estaban timando, aplaudía, y pidió hasta una oreja que el connivente Palco, ocupado por el Sr. Mori, concedió. Fue una tomadura de pelo.

Día 10 ¡Va por ti, Daniel!

Impresionante y emotivo toque de silencio, con toda la plaza puesta en pie y en silencio, en homenaje al joven Daniel, muerto en el encierro. El vello se erizaba. Así despide, con respeto y tributo de cariño el mundo del toro a sus muertos. Descansa en Paz. Dios te tenga en su gloria.

Jandilla mandó una corrida variada, toreable, noble, y que peleó aceptablemente en varas, si bien en algún caso se debió dosificar el castigo, y no picar tan caído y trasero. El primero “Capuchino”, fue el garbanzo negro, aunque era colorado, y no se picó. El Fandi brindó al cielo, y antes había hecho la “amoto” en su tercio favorito, poniendo rehiletes en su estilo que calienta al respetable. Hizo faena como sabe, basta, instrumentada con el pico de la muleta, y recetó un bajonazo, regalándole una oreja de plaza de carros. En el cuarto hizo lo mismo, destoreando, aliviándose, descargando la suerte y matando de otra agresión baja, trasera y atravesada. Esta vez el personal no picó. Palmas.

Tejela pasó sin pena ni gloria, abusando también del pico, la ventaja, y el destoreo perfilero, tuvo petición no mayoritaria en el quinto, saludando desde el tercio.

Rubén Pinar estuvo bien en el tercero, toreó con la panza de la muleta y muleteó en torero con diestra y siniestra. Mató de estocada, algo trasera y le dieron una justa oreja. En el que cerró plaza no estuvo a la misma altura, algún pase suelto, aliviándose con el pasito atrás. Pinchazo y estocada caída, y el palco, le regala una oreja de plaza de talanqueras, abriéndole la puerta del encierro. Presidió mal, el Sr. Cabases, excesivamente generoso al interpretar algunas mayorías.

Día 11 Sábado de Dolores

Emocionante, salió el toro. Corrida en tipo y en hechuras de “la bilbaína” como dice mi amigo Melchor. Bien armados, berroqueños, con muchos pies, poderosos, alguno bronco, uno mansote (2º) otros mansos (3º y 4º), un inválido (5º) y un torazo el burraco 6º, al que debió sacarse el pañuelo azul, si bien no se pidió. Una señora corrida de toros, a la que se atizó en varas de lo lindo (el quinto llevaba un ojal del tamaño de un vaso de sidra) y donde cumplieron con creces.

A Serafín Marín se le fundieron los plomos, e hizo de pésimo director de lidia en el 2º, al que estrelló contra el vallado. David Mora vino con ganas, fue arrollado de salida por el trolebús que hizo 2º. Instrumentó todo lo que sabe para acabar rebozado en sangre, tras varias cogidas. Afortunadamente abandono el coso por su pie. Gracias David por el pundonor. El tercer espada era Joselillo (illo, illo…), con su primer toro realizó una faena bullidora y variada, matando de estocada un punto desprendida y trasera. Oreja por petición mayoritaria. En el sexto planteó, puerta del encierro o hule, y lo dio todo con el burraco que había hecho un tercio de varas espectacular. Faena bastota y ventajista, con cogida sobrecogedora, rematada mal con los aceros, tras pinchazo y metisaca feo, una colección de descabellos. Cayeron los avisos, 1º (10Ž30ŽŽ); 2º (13Ž30ŽŽ) y el toro dobló a los 15Ž09ŽŽ. Presidió con porte elegante Dña Paz Prieto. Muy bien en la interpretación reglamentaria, asesorándole Emilio De Hita.

Día 12 La bochornera de Miura

Mientras nos horneábamos en el tendido, el portón de los sustos fue vomitando la miurada. En el tipo, de capas variadas y preciosas, algunos (1º,2º y 6º) blandos de remos, cumplieron con la acorazada de picar, salvo el 1º, otros (3º, 4º y 6º) tiraban a marrajos, y se pusieron imposibles a base de tirar gañafones. Finalmente no tenían un pase. Potable el 5º, al que se aplaudió en el arrastre, tras romperse una mano fruto de su codicia en el acto de la suerte suprema. Todo típico miura, divisa de mi devoción, a la que volví a ver, preocupantemente a la baja, manseando.

De los coletudos, dos desapercibidos, Padilla, bastorro como siempre, colocó un excelente par, el segundo, a Majito, que hizo 4º, matándolo de una puñalada. Al maño Jesús Millán, le tocaron en suerte dos molinos, que tiraban tornillazos sin cuento, y contra los que se estrelló. Quedo inédito y salió por su pie.

Rafaelillo, en su segundo, que fue un tullido, estuvo aseado y pundonoroso, aún toreando fuera de cacho. Con Heredero, lo intentó todo, cosa que es de agradecer, y enlodo la faena, al atizar un metisaca, perpendicular y delantero. Se premió la labor con una merecida vuelta al ruedo

Presidió el Sr. Sánchez de Muniain, sin complicaciones, olvidándose únicamente de corresponder al saludo de él del castoreño en el sexto, amuermado, imagino, como todos los que estábamos siendo pasados por la parrilla.

Día 12+1 Bueyada para uncir a la carreta

Se abrió la bombonera de Fuente Ymbro y salieron los bombones caducados. Los toros concebidos y fabricados a mayor gloria de las figurillas no dieron el juego esperado. Primero y segundo aprovechables con cien kilos de diferencia en la romana, el resto una mansada, con un sobrero, el quinto, que resultó “un pregonao”, un buey de carreta que se hizo el amo, acaso reparado de la vista o burriciego, y que servia para uncirlo cual acémila. Mansada sin paliativos, que no se picó, ya que para los toros de las figuras el tercio de varas sobra, y que solo les arrearon cuando cantando su condición acuden a chiqueros. El primero, bonancible, le correspondió a Ferrera. Hizo lo que sabe con los garapullos, correr y saltar. Con la muleta ídem, dio mantazos, y tras una estocada caída y trasera el Palco le regalo una orejilla sin petición mayoritaria. Hizo lo mejor Perera en el segundo. Unas verónicas de delantal, pausadas y lentas. En la faena el toro se vencía por el izquierdo y lo desnudó. Le rompió la taleguilla del precioso traje verde botella y oro, y tuvo que restaurarse con vaqueros piratas. La faena gustándose, variada, con una sucesión de coladas, de un torete endeble de remos. Media trasera y algo caída lo finiquitó. Oreja. No hubo más, la colección de mansos reseñada, con Daniel Luque que quedo inédito. El Palco mal en el primer apéndice.

Día 14 Una Pantomima

Teorema fundamental de la tauromaquia moderna: Tómese una colección de borregas, preferentemente inválidas, y en todo caso, tontorronas. Simúlese con ellas el tercio de varas (con señalar vale, no la vayamos a liar), pónganse banderillas de cualquier manera, realícese una faena tundiendo a mantazos al animalillo (preferentemente con el pico), y culmínese la función con una estocada caída y trasera, en la zona blanda. Trofeos garantizados. Y así, seis. Bueno siete, porque una de las babosas estaba tan tullida que hubo que cambiarla. Colaboró, presidiendo horrorosamente mal, el Sr. Alzina. Mire Ud, no se pueden dar dos orejas con semejante pamema en el tercio de varas. Y a eso le llaman Feria del Toro ¡Qué desfachatez! ¡Qué desvergüenza! ¡Qué oprobio!

Excepción, Morante, abrió el tarro de las esencias con la lela que abrió plaza. Resto aplicación directa del teorema enunciado.

Que tengan ustedes “salú”, que la vida les sonría todo lo que pueda ser, que nos volvamos a ver, y hasta el año que viene, Dios mediante ¡Viva San Fermín 2.010!

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