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La pequeña historia de una foto

Fumar es malo para la salud pero bueno para las musas (foto: José Carlso Cordovilla)

Fumar será malo para la salud, pero debe ser bueno para las musas de Morante (foto: José Carlos Cordovilla, D. de Navarra)

La historia que voy a contarles comienza en la madrugada del pasado 15 de julio. Mientras este juntapalabras dormía con el relax de quien ha terminado la feria un SMS lo despertaba. Eran las 02:19 de la madrugada y su contenido era escueto:

  • Pag. 45 D. de Nav,  se lo fumó!.

Sonmoliento, abrió el Diario de Navarra comprado a medianoche. Buscó la página mentada y vio la foto de Morante fumando un puro.
Como era una escena ya vista en otras ferias cerró el periódico, apagó la luz y no le dio tiempo ni de acordarse de su hermano, que era el remitente, ni de su ascendencia que también era la suya.

Días después,  tras charlar con el autor de la fotografía, empezó a cogerle cierto cariño a la historia. Tuca, como lo conocen sus compañeros, contó que la instantánea tiene algo de peripecia.

Dado que en sanfermines el cierre de los periódicos se produce  cuando casi no se ha puesto el sol, el primer material de los fotógrafos suele entregarse en el patio de caballos al terminar el tercer toro. Comoquiera que el fotógrafo volvía por el callejón con la cámara en la mano se encontró nada más y nada menos que a Morante encendiéndose un Montecristo. El burladero de fotógrafos quedaba muy lejos de la escena, y la casualidad le brindó una imagen inédita en Pamplona. A continuación llamó al periódico reservándole un espacio destacado.

¿Quién falta en esta historia? el hermano por supuesto. Tras siete tardes dando la cara, o la espalda, al ruedo en el tendido de sol el 14 julio le tocaba conversión morantista. Y para celebrarlo una aficionada alemana ¡vaya tela!, lo coló en el patio de caballos.  Tras esperar en la puerta de la capilla hasta las 18:29 consiguió que Cano le sacara  una foto con Morante. La única a la que accedió el poeta. Y lo único que le dijo al de la Puebla fue: Maestro ¡hoy le lanzamos estos puros!

Cuando Morante cortó la oreja de Zalamero, el mayor de los pascales bajó a la barrera de sol. Llamando la atención del matador le arrojó un puro que, según el mentado mozo, se  llevó el de la Puebla en la mano muy agradecido. El aspecto del mozo a esas horas, con bata, gafas y gorro debía distar mucho del de media hora antes. Y aunque arrojar un puro al matador es gesto antiguo que  ya no se estila en Pamplona, y menos en el tendido de sol, uno nunca terminó de creerse la historia.

Pero, casualidad,  al repasar el archivo gráfico de Javier San Martín  quien esto firma  localizó dos fotos a la altura del Muthiko que verifican lo dicho por el Pascal solanero.  Por las dimensiones y grosor parece que el veguero que sale en una y otras fotos pudiera ser el mismo. Quizá la vitola falle. Nos quedamos con la duda y así creamos una nueva leyenda sanferminera, la del puro que a Morante le regalaron en el Tendido de Sol. Para rematar el archivo gráfico sólo faltaría la foto de Canito con los susodichos.

Perdonen si la historia no tiene mucho sentido, esto sólo ha sido un folletón veraniego. Porque cuando a uno lo levantan a las tres de la madrugada, de algún modo tiene que vengarse del prójimo.

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2 respuestas a “La pequeña historia de una foto”

  1. Haragan dice:

    Jokin, con la pasta que te debe el poeta, y tu regalando puros…;-)

  2. Chapu dice:

    Jajaja. Jokin, a ver cuándo me tiras uno a mí. Un Dux

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