Web no oficial de la feria taurina de Pamplona…

Cuando se arrastra el último toro

Cuando al terminar la tarde, las peñas permanecían atornilldas al tendido de sol, la arena de la plaza de Pamplona emitía un olor muy particular. No era el olor de las playas del Mediterráneo, donde muchos  pamploneses habían huído antes de que terminase la feria.
Era un olor muy especial , mezcla de humedad, calor, sangre de toro y restos de la batalla. Restos de las lidias, de las vaquillas, de los concursos de recortes, de las  fiestas camperas y de los momentos de tensión del encierro vividos con la adrenalina a flor de piel durante diez días en el coso. Restos de tanto toro bravo lidiado en los últimos días y de tan poquita raza vista ayer.

Esas y otras sensaciones podían llegar a vivirse pisando durante unos minutos la arena. Allí en la grada “La Pamplonesa” tocaba la dominguera en el arrastre del último toro, con sensación de alivio y nostalgia. Alivio porque hoy tocará ir a la piscina, pero nostalgia porque los aplausos quedarán para las paredes del local de ensayo.
Mariano, conserje de la plaza, cerraba la puerta con la sensación del deber cumplido mientras rellenaba la lista de reparaciones a realizar en los próximos meses. Por aquí una puerta rota, por allá una mano de pintura, y por todo el tendido un limpieza de las que no hace uno ni en su casa. En los corrales, mientras tantro, los veedores embarcaban los sobreros rumbo de nuevo al campo, sabiendo que el ganado lidiado en esta feria has destacado por encima de muchas otras.

Pero para toreros y ganaderos,  la nostalgia quedaba en el esportón. Mientras los  mozos de espadas montaban en la furgoneta los fundones con bártulos, capotes o espadas a ellos no le invadía la sensación del “se acabó”. Ellos van de plaza en plaza y de feria en feria. Sevilla es el gran escenario, Madrid el gran exámen y Pamplona… Pamplona este año es el lugar donde ha salido el toro. Pero les queda un verano entero por delante donde pisar hoteles, hostales,  alfombras, plazas portátiles y algunos escenarios con moqueta.

A los ganaderos les ha encantado esta feria: en especial a Ricardo Gallardo y a Victoriano del Río, los premiados, pero también a otros que con el menor nivel de otros años hubiesen cortado orejas. La Feria del toro ha sido para ellos el alivio de saber que las cosas no iban tan torcidas y que en el campo hay todavía reservas.

A los toreros, tanto toro embistiendo, creemos que les ha provocado muecas. A unos porque se quedaron en la playa y a otros porque los bichos se fueron con las pelúas puestas. Uno que atiende por “el Juli” ha triunfado por encima de todos pero ayer le tocó bailar con la más fea.
Otro se reivindicó con apellido Castella. Y hubo un héroe para Pamplona de nombre Joselillo.

El sistema taurino  sigue anclado a la lógica de “Pepe el Moro”, alguien nos explicará quién era el prenda : cuando hay toreros no hay toros y cuando hay toros…

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3 respuestas a “Cuando se arrastra el último toro”

  1. [Feriadeltoro.net] Cuando se arrastra el último toro http://bit.ly/aNpRpM

  2. DmoranT dice:

    Bien Picao!

  3. LuisMa dice:

    Bendita improvisación !!!!

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