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La apoderada

El Fandi (foto: Diario de Navarra)

La trastienda
Publicado en Diario de Navarra el 14 julio 2011

El papel de la mujer en el mundo del toro ha evolucionado con los años. Parece que ya hubieran abandonado el rol de meros floreros a los que asaetar con bravuconerías y fanfarronadas. Salvo noticia en contra, Pamplona fue el primer lugar de España donde una mujer presidió una corrida de toros. En la evolución de su duro acceso a los ruedos, estremecen las noticias que nos llegan de Conchi Ríos, cortando dos orejas en Las Ventas con cincuenta y cinco puntos puestos.

Pero hay un terreno infranqueable que las féminas todavía no han alcanzado: el papel de apoderadas. En materia de apoderados, uno está acostumbado a verlos de todos los pelajes. Con medallas y sin ellas, de guayaberas o chaqueta, empresarios o toreros.  Ejerciendo de meros comisionistas o de auténticos consejeros. Cuesta imaginarse como será la primera mujer que triunfe en ese terreno.

¿Bajita y con mal café pegando broncas a diestro y siniestro? uno se imagina la escena ayer, ante la baja forma de algún torero. No sabemos si “El Cid” iba a necesitar de una apoderada sargento o de una auténtica psicóloga  que le ayudase a volver a ser lo que fue en su momento. Con mujeres en su equipo o sin ellas, el de Salteras parece vivir un duro epílogo de una honrosa carrera. Por su boca salen palabras que no se corresponden con sus gestos. El lenguaje no verbal de “El Cid” es el ocaso de un torero.

¿Atleta y licenciada en educación física? para mantener su condición física a “El Fandi” le encajaría una entrenadora personal en el apoderamiento. Una entrenadora con la que correr maratones y cumplir con todas las tablas de entrenamiento. En los despachos se bastaría en propio torero: hay que ver cómo le sigue el pueblo llano cuando coge las banderillas y se dedica a clavar palos. Ayer mismo, sin ir más lejos, hasta alguno sacaba pañuelos tras embroques y cuarteos.

¿Asesora en técnicas de toreo? A Daniel Luque, que le gusta rodearse de asesores, le pegaría tener tres o cuatro consejeras en los burladeros. Uno se imagina ayer la barrera poblada de voces femeninas dando instrucciones durante el trasteo: “cinco y el de pecho”, “enséñalo por los dos pitones” o un sincero “sé breve matador, que estás aburriendo”. Al equipo de Luque le encajaría  buena presencia física y algo de taconeo, con un coche de cuadrillas parecido al de un equipo motero.

Pero con especulaciones o sin ellas, a la tarde de ayer no la hubiese levantado ni un santero. Cuando hay toreros no hay toros y cuando hay toros… ya veremos.

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