Web no oficial de la feria taurina de Pamplona…

Gente buena y buena gente

Publicado en “Diario de Navarra el 13 julio 2012

El Fundi, Mauricio Berho para “Aplausos”

Alguna vez se escucha que los navarros que somos buena gente. Como los riojanos, los aragoneses o los de Albacete. Uno imagina  que cuando toca hablar de alguien elogiosamente, lo de buena gente es el recurso más manido. Que entra y cabe en cualquier lugar sin mayor compromiso. Pero cuando de la misma persona se repite tantas veces lo de buena gente, el asunto comienza a ser un indicio de que esa “buena gente”  es gente buena.

 Toreaba José Pedro Prados “El Fundi” su último toro en Pamplona. Había cortado una oreja en el primero, se jugaba una puerta grande y se dirigió al callejón. Allí, arrimándose a la barrera, sacó a Sergio Sánchez de un burladero. El de Fuenlabrada fue muy escueto: te brindo la muerte de este toro por buen amigo, por buen torero y por navarro. Ahí quedó un brindis que hizo justicia a una de las personas más queridas del mundo del toro en general y de la Ribera en particular.

 Entre los taurinos hablar en público negativamente de alguien o algo es “largar” y hablar en público positivamente es… lo habitual. Pero había en esas palabras de José Pedro Prados hacia Sergio una admiración indisimulada. Los dos pasaron por la escuela de Madrid, los dos pecharon con las hierros duros, pero los dos tuvieron carreras muy distintas. Y sin embargo ahí estaba Sergio, recibiendo las palabras del maestro Fundi en las postrimerías de su carrera.

 Hubo otros gestos de admiración ayer por la tarde. Se producían en el patio de caballos. Alejandro Talavante, barba de tres días, gafas de sol, jersey verde, recibía el saludo de dos muetes en el patio de caballos. Eran los nietos de Manolo Vázquez. La mirada de los niños no tenía dobleces, saludaban al torero que aún vestido de calle,  les resultaba un gigante.

 También de buena gente son las reacciones del público pamplonés para con Julián López. El matador que se anuncia como “El Juli”, vestido de luces, da miedo e inspira todo menos ternura, pero con la muleta en la mano sabe hacer brincar, botar y jalear a la plaza de toros de Pamplona. El Juli es admirado en Pamplona por lo que és, una figura del toreo.

No pensará Castella buenas cosas ayer de la Presidencia. El matador, al ser preguntado por el presunto hurto de una oreja, se refirió a ella como “La señora”. A secas. Recordaban sus palabras a las  páginas de periódicos, de crónica política, de fas y nefas parlamentarias.

Por eso , en este ambiente tan envenenado que vivimos del día a día, uno se alegra de que en una plaza de toros, entre la buena gente se reconozca a la gente buena. Y a Sergio Sánchez el primero.

Be Sociable, Share!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *