Web no oficial de la feria taurina de Pamplona…

1989

Mil novecientos ochenta y nueve fue el año de la caída del muro, las protestas chinas en la plaza de Tiananmen y la invasión de Panamá. Fue un año de imágenes difíciles de olvidar. En Pamplona, taurinamente hablando, fue un año donde se celebró una feria del toro más. No se sabe si muy distinta a la que se va a celebrar veinticinco años después.

Francis Bartolozzi

Francis Bartolozzi

Para Koldo Larrea, cronista de Diario de Navarra, es muy distinta la feria que se celebró hace un cuarto de siglo que la que se anuncia para este año: la comparación refleja un cambio notable, a peor. Dicen que las comparaciones son odiosas. Tal vez, aunque suena más a frase hecha que a realidad. Desde luego, en ocasiones, sirven y mucho, para cotejar cambios. El próximo ciclo será el de la Feria del Toro Domecq, el del camino equivocado.
Aquí puede leerse su opinión completa publicada en el periódico de ayer.

Al finalizar aquellos Sanfermines, Koldo cumplía 23 años. Edad suficiente en un aficionado para asimilar lo que sucede en el ruedo. Pero en esa fecha, todavía faltaba mucho tiempo para que su firma apareciese en el Diario.

Quien sí firmaba sus crónicas y opiniones en el centenario rotativo era Juan Posada. El periodista y diestro, ya fallecido, dejó escrita* su opinión sobre la materia prima de la Feria del Toro 1989:

“Predominaron los encierros fuertes y grandes, que en ese ruedo navarro, para mayor abundamiento, no suelen caerse, como ocurre en la mayoría de los cosos. Algunos afirman, posiblemente con razón, que el ejercicio realizado por las mañanas durante el famoso encierro les sirve de precalentamiento para poder soportar mejor el esfuerzo durante la lidia vespertina. Los más pragmáticos, también con visos de verosimilitud, sostienen que para esta plaza los ganaderos preparan mucho mejor a sus toros desde el punto de vista alimenticio“.

“Pero en 1989 las cosas no fueron como se esperaban, en cuanto al ren­dimiento de los toros se refiere. Los duros de Cuadri, Pablo Ro­mero y Murteira no respondieron y se comportaron como mansos, incluido los miuras. Por el contrario, los Guardiolas, considera­dos como fuertes e incómodos, resultaron buenos y un toro, el cuarto, extraordinario en los tres tercios. Los de Baltasar Ibán, estimados a priori como de los mejores del cartel, defraudaron; es más, pecaron de difíciles, y los del Marqués de Domecq, bo­nancibles y blandísimos hasta desesperar. La corrida «bombón», la de Cebada Gago, cumplió bien. Tres toros, primero, segundo y quinto, buenos para el caballo y la muleta; los restantes, de cor­ta embestida aunque sin presentar demasiados problemas”.

Las comparaciones, como la memoria selectiva,  son odiosas.

 

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2 respuestas a “1989”

  1. Koldo Larrea dice:

    Leo en esta página -que se ha convertido en la página oficiosa de la empesa de la plaza de toros de Pamplona- un comentario, a modo de defensa oficialista, sobre el artículo que publiqué hace unos días en Diario de Navarra. Y me parece una buena iniciativa tal respuesta a mi artículo. Es señal de que ha llegado la idea a los organizadores de nuestra feria.
    Efectivamente, en 1989, en esa feria, yo cumplí 23 años (¡quién los pillara!) y ya se habían cumplido dos (1987) desde que el primer periódico en el que trabajé (no era Diario de Navarra sino otro más lejano, del que guardo, y guardaré, un grato recuerdo) me había dado la oportunidad de escribir mis primeros artículos taurinos.
    Respecto a la comparación que realizo entres las ferias de 1989 y 2014, lógicamente me refiero al planteamiento y a la diferencia existente en cuanto a variedad de encastes. No puedo referirme a los resultados ya que la de este año no se ha celebrado todavía y, por tanto, la comparación, odiosa o no, resulta simple y llanamente imposible.
    En cualquier caso, como no soy partidario de generar polémica, o prolongarla, quiero dejar claro, por último, que mi deseo para la feria de este año es el mismo que el de anteriores y de futuras: que disfrutemos de una gran feria; que salgan toros, muchos toros, que embistan con clase, que asome varias veces el pañuelo azul (el de la vuelta al ruedo al toro) desde el palco y, ya puestos a soñar, también el naranja (el del indulto).
    Y siguiendo con los sueños, si aparece anunciado el nombre de José Tomás, prometo irme de juerga con mi cuadrilla una noche presanferminera . Lo prometo, tanto como que no estoy delirando.
    En fin, un saludo y que nos vaya bien a todos en esta tierra y en esta feria.

  2. admin dice:

    Hola Koldo: gracias por el comentario. Se agradece el tono. No obstante esta web no es ni oficial ni oficiosa ni oficialista ni esta entrada pretendía serlo. De ahora en adelante me abstendré de hacer más entradas con mi opinión, porque si la percepción que se tiene que quien opina es la Meca, estaría falseando la realidad. Un saludo. Mariano.

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